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Crisis de la Mediana Edad… No tan crisis

Crisis mediana edad, sintomas y conclusiones

El paso del tiempo comienza a dejar su huella en nosotros, muchos no envejecen demasiado a primera vista, pero pequeños detalles que vemos cuando nos miramos en el espejo o vemos nuestras manos nos dan la pista. Acabamos de tomar conciencia de que nuestra vida esta en su meridiano, hemos entrado de lleno en la Crisis de la Mediana Edad.

Ya sabemos que estamos en esa etapa de la vida tan relevante, aunque parezca que no, nos vamos a ver necesariamente enfrentados a una serie de cambios, a veces muy profundos, una encrucijada para la que algunos están más preparados que otros y que nos va a afectar en mayor o menor medida, sin embargo si sabemos que es lo que nos esta ocurriendo puede ser una gran oportunidad.

Si hay algo en todo esto que no me gusta, es la palabra crisis, parece que esta cargada de un significado negativo, la mediana edad no es una enfermedad, ni un trastorno, es simplemente una fase de la vida que tenemos que aprender a reconocer.

¿Cuáles son los síntomas o mejor dicho las señales que nos permiten hacernos una idea de que estamos de lleno en esta fase?. El primero ya lo he comentado, estar en el meridiano de nuestra vida y si además, ya lo hacemos o empezamos a replantearnos y juzgar lo que hemos vivido, sobre todo a nivel laboral y sentimental, y/o estamos viviendo la emancipación de los hijos, la vejez o fallecimiento de nuestros padres o familiares directos o una situación similar, que podamos interpretar, en principio, como algo negativo, podemos estar seguros de que estamos ante la crisis de la mediana edad. Ver definición.

¿Que va ha pasar ahora?

Vamos a entrar de lleno en una fase de reflexión en la que pondremos en tela de juicio toda nuestra existencia, vamos a sentir la imperiosa necesidad de introducir cambios significativos, prácticamente en la mayoría de áreas de nuestra vida. Nos veremos de lleno inmersos en la búsqueda de algo mejor, una reformulación más acorde con nuestra esencia como personas, algo que por otra parte no envejece, aunque cambie. Todo ello, en principio, no tiene por porque tener un carácter negativo, si somos capaces de reconocer y canalizar todo este vendaval de sentimientos, entraremos en una etapa positiva, ganando en fortaleza y crecimiento personal.

Conclusión

Estamos en la madurez de ello no cabe duda, una etapa de búsqueda de la identidad en la mitad de la vida. Yo no veo la madurez como una fase de perdida, la veo como una fase ganancia. Una época de la vida, en la que ya no estamos tan interesados por agradar a todo el mundo, somos capaces de reconocer lo que somos y lo que nos hace felices a nosotros mismos. Vamos a ser lo que queremos ser y no lo que los demás esperan que seamos. Si ante todo somos positivos y centrados, vamos a convertir la mediana edad en una fase de vitalidad y emprendimiento. Hay toda una generación de cincuentañeros que ya forman parte de esta legión, basta con buscar el hastag #FaB (fitfty and beyond, cincuenta y más allá) en las redes sociales, para darnos cuenta de que la palabra crisis no es aplicable.

Te animo a que tengas siempre un pensamiento positivo que te permitirá hacer de la mayoría de los problemas, algo con lo que aprender. Te facilitará la serenidad suficiente como para poder tomar determinaciones que te darán las armas necesarias para enfrentarte a todo lo que este por venir. Como dijo Lionel Richie, aunque fuera por otros motivos «I’m easy» (estoy tranquilo).

Por último me gustaría sugerirte que escucharas mi podcast, este episodio esta relacionado con el artículo.

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